Los espacios vacíos no los pude llenar
Mi corazón no tenía donde asirse
Y a mis manos
La lepra de la inconciencia las destrozaba;
Ay Dios, tres y cuatro
Quién lavará mis pies
Quién limpiará mi herida.
José María muere de vejez
Y yo camino por su lado
Pero no le hablo
Ya no hablo con nadie
Sólo respiro
Y muero un poco más.
Me saqué tantas mentiras
Esperando
Que casi no puedo escribir;
Es a usted, amigo, a quien le hablo
Está bien, entiendo
No me está escuchando.
Mi corazón no tenía donde asirse
Y a mis manos
La lepra de la inconciencia las destrozaba;
Ay Dios, tres y cuatro
Quién lavará mis pies
Quién limpiará mi herida.
José María muere de vejez
Y yo camino por su lado
Pero no le hablo
Ya no hablo con nadie
Sólo respiro
Y muero un poco más.
Me saqué tantas mentiras
Esperando
Que casi no puedo escribir;
Es a usted, amigo, a quien le hablo
Está bien, entiendo
No me está escuchando.

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