No
hay restos de pólvora
en mis manos
nos hay manchas de sangre
en mi camisa
estoy simplemente aquí
de pié
ante un montón de cadáveres
de todo lo que imaginé
y liquidé
de todo lo que ambicioné
y ya no importa
Estoy solamente quieto
tratando de detener el segundo
que trata de atravesarme
hasta dejarme como otro cadáver
pudriéndose
ante los ojos indiferentes
de los que me siguen en la fila
en este purgatorio
Aquí me encuentro
nuevamente, solamente
dando palos de ciego
buscando el barro
que me lave los ojos
lazarillo de mi mismo
Lázaro
fénix en mis cenizas
ardiendo febril en mi carne
desgastado
escondido en una dicha
en una esperanza, en espera
No hay otro mundo
aunque quiera huir de este
inconsciente
vagabundo sin karma
en el aquí y el ahora
contundente
sin respuesta satisfactoria
Soy tortuga
seguridad al mejor precio
impotente
masticando aire
me lleno hasta reventar
Es mi confesión
un grito a la nada
aunque debo decir que busqué,
busqué algún oído dispuesto
abierto
a lo inconfesable,
salí de mi mismo
juro que busqué
pero las calles estaban
llenas de naufragios
enmohecidos
fragmentados
esparcidos por todos los rincones
siempre esperanzados
esperando alzarse
retomar el viaje
cerrarse en la noche
y abandonarme
solo en el grito.
en mis manos
nos hay manchas de sangre
en mi camisa
estoy simplemente aquí
de pié
ante un montón de cadáveres
de todo lo que imaginé
y liquidé
de todo lo que ambicioné
y ya no importa
Estoy solamente quieto
tratando de detener el segundo
que trata de atravesarme
hasta dejarme como otro cadáver
pudriéndose
ante los ojos indiferentes
de los que me siguen en la fila
en este purgatorio
Aquí me encuentro
nuevamente, solamente
dando palos de ciego
buscando el barro
que me lave los ojos
lazarillo de mi mismo
Lázaro
fénix en mis cenizas
ardiendo febril en mi carne
desgastado
escondido en una dicha
en una esperanza, en espera
No hay otro mundo
aunque quiera huir de este
inconsciente
vagabundo sin karma
en el aquí y el ahora
contundente
sin respuesta satisfactoria
Soy tortuga
seguridad al mejor precio
impotente
masticando aire
me lleno hasta reventar
Es mi confesión
un grito a la nada
aunque debo decir que busqué,
busqué algún oído dispuesto
abierto
a lo inconfesable,
salí de mi mismo
juro que busqué
pero las calles estaban
llenas de naufragios
enmohecidos
fragmentados
esparcidos por todos los rincones
siempre esperanzados
esperando alzarse
retomar el viaje
cerrarse en la noche
y abandonarme
solo en el grito.

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