miércoles, 16 de septiembre de 2026

ARGONAUTA

(I)
 
            Descúbrete, argonauta, mira a tus pies el horizonte y sobre tu cabeza el cielo que empieza a caer empujado por la noche. Descúbrete, poeta de los siete mares, de las siete almas, que hoy es tu día de suerte: el viento sopla a tu favor y te indican el camino las estrellas. No quieras desconocer, por tu bien, el mandato de tu corazón, no te aferres a lo ido, mira que no siempre es cierto que todo tiempo pasado fue mejor. Levanta la vista, observa, qué inmenso océano te espera; ya habrá tiempo de comer, rezar y amar, ahora sólo eleva el ancla y ponte firme, que a glorioso viaje tienes que zarpar.
 
(II)
 
El sol brilla sobre mi cabeza, hincho mis pulmones en un respiro profundo, me refresco con el suspiro del mundo y en su suave música me hundo. Hacia adelante, sin miedo, que en este enorme mar está mi anhelo. Lleno de dicha sobre las olas navego entonando dulces canciones, pero firme en el desvelo. Aletargado en ensoñaciones sobre descubrimientos fantásticos y tesoros inmensos, no imagino que la noche sea un manto oscuro y gélido. Estúpido, estúpido, estúpido, la oscuridad se cierra ante mis ojos; imbécil, falto de pensamiento, ahora sin estrellas en el firmamento me veo desamparado y solo.
 
(III)
 
Qué hago en este barco de papel, yo, que el mar sólo he conocido en los cuadros de los restaurantes y a través de los caracoles como el susurro de un sueño. No hay navíos a la vista ni cetáceos enormes que me indiquen cuánto falta, soy yo un barquito de papel en un océano de lágrimas. Oh! silencio, compañero, no me abandones que el grito lejano me acecha. Poco queda, compañero, el ruido de la noche me hace presa.

(IV)
 
Soy náufrago en tu alma y en mi abismo, estoy errante en cualquier mundo y perdido en cualquier camino. Óyeme, tu que reinarás por los siglos de los siglos ¿dónde está el sur en esta terrible tormenta? que no logro hallar tu cruz. Cruel Ojo, que todo lo ves ¿dónde te ocultas, dónde tu misterio? cuando el sol se aleja hacia los remotos hemisferios. Mi alma, antes expandida se ha reducido a nada, al desasosiego, como inmensos campos amarillos que ahora la muerte siega pretenciosamente.
 
(V)
 
Tú, que intentas creer en ti mismo entre mis lamentaciones –silencioso, transparente- que eres Uno y distinto, deja tu caballo bebiendo en este mar salado, aquí donde todo es sal, secándose hasta la piedra, pero sin pretensiones de eternidad. Dime, por qué debo seguir siendo el espejo de la nada a la nada, en esta falsedad, esta representación pueril; dime, por qué debo seguir este teatro inútil, por qué debo seguir hasta el final de mi destino siendo el reflejo de tu ausencia, la causa y el efecto de tu ausencia.
 
(VI)
 
Aturdido en el misterio, en la necesidad -en la necedad- en el nombre innombrable, en el BLUES que mueve las células, en la búsqueda de una ARMONÍA. No hay luz al final del túnel, no hay túnel, sólo un tal vez, una sombra en las sombras. Me convierto en un glóbulo rojo navegando mi cuerpo, esperando sangrar al MUNDO, escapar de mi mismo en éxtasis, frenético, eyacularme como una idea, ebrio, violento. No ser más el canalla que sucumbe ante esta MISERIA -miserable miseria, pordiosera miseria, perra miseria- que me traga y que me escupe convertido en un montón de huesos que ya no se levantan.
 
(VII)
 
Ahora, de frente ante el montón de cadáveres de todo lo que imaginé y liquidé, de todo lo que ambicioné y ya no importa. Quieto, intentando detener el segundo que trata de atravesarme hasta dejarme como otro cadáver, pudriéndose, ante los ojos indiferentes de los que me siguen en la fila de este purgatorio. Doy palos de ciego, buscando el barro que me lave los ojos -lazarillo de mi mismo-, Lázaro, fénix en mis cenizas, ardiendo febril en mi carne, desgastado, escondido en una dicha, en una esperanza, en espera.
No hay otro mundo, aunque quiera huir de este -vagabundo sin Dharma- en el aquí y ahora, contundente, sin respuesta satisfactoria. Es mi confesión un grito a la nada; aunque debo decir que busqué. Busqué algún oído dispuesto, abierto a lo inconfesable. Salí de mi mismo, juro que busqué, pero las calles estaban llenas de naufragios enmohecidos, fragmentados, esparcidos por todos los rincones, siempre esperanzados, esperando alzarse, retomar el viaje, cerrarse en la noche y abandonarme, solo en el grito.
 
(VIII)
 
¿Qué niño es aquel que dibujó el mapa de las rutas infinitas
y que olvidó la cuerda de sus juegos, que ahora con el paso de las estaciones
ha unido el cielo con el mar?
 
¡Agua a la vista Capitán!
ve, bebe tu alma         ¡¡ZARPA ARGONAUTA!!
 
Ahora son sólo palabras, reminiscencias de un sueño, un espejismo,
nada más que el eco de mi desventura.
 
¡¡No puede ser!!         Tan absurdo, tan detestable destino.
 
El humo          [de otros mundos]      me huele el pensamiento. Hay que calmar las ansias. La noche parece iluminada sin tener estrellas.
[ES UN SUEÑO         ES UN SUEÑO          ES UN SUEÑO]
 
Soy la primera rata que quiere escapar
y soy la primera entre los restos de este naufragio.
 
¡¡NO NO NO!!
 
SED ¡tanta sed!
 
AGUA ¡tanta agua!
 
Sólo maderos destrozados es el pago por desviar el camino, por perder el rumbo.
 
(IX)
 
Muerte puta, hija de la gran ausencia, pariente pobre de la eternidad. Impaciente apresuras el paso arrojando piedras al camino, mi camino, amén. Caballos de fuego moviendo el suelo. Tu aliento, viento norte, buscas el pecho humano, creciendo en el grito hasta volver al polvo. Acechas, sombra, como un murmullo, imperceptible. Bestia en la oscuridad, ya no sé quién es la presa. Voluptuoso destino, infatigable, abrasador, dime quién espera a quién.
 
(X)
 
Una vez fui HOMBRE, me aventuré, miré a lo lejos en lo distante, mi corazón
se sentía seguro y firme -viril y fulgurante-  
¡¡QUE ARROGANCIA!!
Ahora coleteo de un lado para otro y no hay caso, soy un cetáceo varado en la orilla de una playa solitaria, las arenas que me cubren son silencio; y coleteo una y otra vez en la playa solitaria. En la arena escribo estas palabras con tinta globulina, flechas envenenadas que hieren mi memoria. También soy cicatriz, marca donde todo esto que es combate, en lo cotidiano, en lo imperecedero y lo fugaz, en este revolcarme a duras penas.
Por eso me despido, me llevo la luciérnaga azul en un frasco. Y no es que tenga miedo, sucede que realmente no sé qué tan oscuro va a ser el camino de mi eterno retorno.
 

martes, 1 de septiembre de 2026

COLILLAS DE CIGARRO EN EL PAVIMENTO

Una a una van quedando las colillas de cigarro en el                                                             /pavimento
estoy solo
estoy triste
no sé
quizá es el día nublado
me veo pasar entre la gente
entre las parejas
en los colectivos que avanzan
hacia donde yo también debiera ir
pero no voy
me quedo
sentado en esta banca
de otra plaza más
por las que tantas veces he caminado
y que ahora ya me aburren.
 
Algún día alguien leerá estas palabras
y equivocadamente pensará que es un poema,
también a veces lo pienso,
mientras junto una a una
estas colillas de cigarro
contándome historias
que los demás dejaron olvidas
por un descuido
o por algo más importante,
como estas palabras
que del mismo modo olvidaré
como otra colilla en el pavimento.

ENCONTRARSE

Una mujer ha perdido a su hijo
                                       en plena calle
entre la multitud
corre de un lado para otro
y es atropellada una y otra vez
empiezan a caer sus lágrimas descontrolas
 
la ciudad de pronto se inunda
enormes caudales corren por las calles
arrastrándolo todo
personas, automóviles, micros
 
antes que hubiese caído la noche
la ciudad está completamente vacía
 
La mujer camina, avanza
por las calles despejadas y limpias
puras como una imagen postapocalíptica
la mujer busca
se mueve en una danza
al ritmo del desencuentro
para encontrar
 
A metros de ella
una silueta se dibuja
(el tiempo se ha detenido
todo es silencio
la ciudad ha contenido el aliento)
los cuerpos se aproximan
cada célula se extiende
como millones de brazos
 
una última lágrima
y los relojes vuelven a su rutina
el tráfico sigue en su cause
la gente vuelve a pasar por su lado
en su ir y venir
eufórico cotidiano
 
la ciudad respira nuevamente.

AL FINAL DE TODO

Todos los poemas
comienzan con un
          estoy solo
          estoy perdido
 
Porque lo que escribe
en realidad
es la necesidad
es el dolor
 
Este lápiz
estas manos
y yo mismo
somos títeres
de la necesidad
y del dolor
 
Todos mis poemas
comienzan con un
          estoy solo
          estoy perdido
 
Porque finalmente
toda búsqueda realizada
o a medio realizar
todo camino recorrido
o a medio recorrer
son una búsqueda y un camino
hacía si mismo
 
Porque, finalmente
estamos solos
estamos perdidos
y no queda más que
caminar y buscar
algo parecido a un hogar
al calor, al refugio
más allá del dolor
y de la necesidad
que significa estar solo
estar perdido
que significa
-al final de todo-
estar vivo.

VISIÓN INFORTUNADA

“No hay fénix”, dice. “Sólo habrá ceniza”.
                                            Mario Benedetti
 
Y los sobrevivientes
limpiarán la sangre de las calles
construirán estatuas de sí mismos
para volver a reinar
hasta ser los dioses que creían que eran
y serán bellos como una estatua
                                               /después de la erupción
mantendrán el mundo devastado
para que florezca en la memoria
pero seguirán reinando.
 
Qué harán con tanta ceniza
¿tortillas de rescoldo?
para alimentar la esperanza
a pesar que la boca insaciable
de la muerte loba
quiera aullar su designio.

ALGUNA VEZ HE PENSADO

Alguna vez he pensado
en soltarme, caer
arrojarme a la basura
como un papel arrugado
y no sé si soy valiente
o demasiado cobarde
para tomar en serio estas
ideas
 
soy demasiado consciente
de mis debilidades
de mis culpas
de mis errores
 
lo que sé
es que tendré que seguir
soportando este hambre
                                      este vacío
por algún tiempo más
 
pero tal vez un día
-vil consuelo-
rompa con todo
                       me largue
sin decir nada
sin insinuar nada
simplemente desaparecer
esfumarme como el humo
                                         hacerme humo
esparcirme por el mundo
contaminar el mundo
pudrirme
                           y pudrirlo todo
 
tal vez no es una mala idea
o tal vez si lo sea.

INELUDIBLE

De amor, versos apócrifos
amor inalcanzable, incomunicable
inasible sentir
la palabra no te alcanza
nada ni nadie te alcanza
 
inconmensurable, amor
 
Versos perdidos, condenados
ecuación fortuita en el tiempo
en todos los tiempos
 
irremediable, amor
 
Utopía humana
fruto prohibido
perenne hoja del Árbol de la Vida
quien dice poseerte ¡idilio!
 
entrañable, amor
 
Mentira, una y mil veces
mi lengua torcida
mis manos poseídas
eterno fantasma
 
amor, también apócrifo
contradictorio
también ineludible.

VIEJO AMIGO

Vicente, viejo amigo
Tú que marcaste la ruta
En los mapas imposibles
Reescribiste los puntos cardinales
Y nos sacaste de nuestro error.
 
Ahora, en la hora de la hora
Cuando tu sangre
No es más que tinta
Pura y simple
Me llegan tus palabras
Como un ruido
Que crean el océano y sus olas
En las que naufrago.

RISAS DE FONDO

Me siento a la mesa
callado, como un poco
juego con las migas de pan
que van quedando en el mantel
o en el plato de servilleta
las muevo con el dedo
las junto
hago montoncitos
las desparramo
juego con ellas como si fueran
un autito
que alguna vez me regalaron
para un cumpleaños o alguna navidad
 
juego con ellas largo rato
mientras mastico y trago
mientras hablan y cuentan
las anécdotas del día
yo me callo
muevo mi dedo de un lado a otro
 
como un dios todopoderoso
creo y destruyo a voluntad
en silencio, ausente
desde otro mundo.
 
Uno a uno se levantan
voy quedando solo
hasta que el último se retira
de la escena
y empiezo a tener miedo.
 
Como si el último en irse
tirara de uno de mis hilos
deshaciendo hebra por hebra
todo el tejido que cubre mi alma
 
como un dibujo animado
quedo desnudo, avergonzado
hasta ridículo
en una realidad irrisoria
y ajena
 
Suenan algunas risas de fondo
agregadas
por un dios todopoderoso
que mueve los dedos
de acá para allá
pensando
que todo lo que hace, finalmente
está condenado a transformarse
en una vulgaridad
solamente comprensible para él.